Crustáceo

Nuestras son las tertulias
de cada jueves por viernes.
Ilustres los mercenarios
que visitan cada cuando
¡aunque quieran morir otro sábado!

Vanas son las vigentes tristezas
que llueven...
llueven como el sol llueve cada quincena
en los albores de la piel de crustáceo,
en la erisipela de este nuevo estiaje.

Frígidas estas longitudes que apartan
cuando, de madrugada,
es la hora de los insectos.

Lejos abandona la memoria
otros días otoñales en este mayo
que suena tan lejano aún,
como si fuera mi lágrima
lluvia helada en la piel cuarteada

y es que aún sangro tanto...

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